domingo, 17 de junio de 2012

Illusione: el inicio

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh8WqCWhiQpDiGOSzjm1OQsfmOtBXIkhcpy1HpzA_QjqNQ_ERKavOJ0vW5L8M2nEWsm-NISi6odKDECzvddHbHwm6Cf6f9vdOHYsOVsAC_P7Oj6cQVrksaORf9mke8FHe3hA2Bvj_kkYns/s400/28.jpg
Una puerta de metal, una entrada con sensores custodiada por policías y un escritorio al lado, todo aquello me parecía extraño pero seguí adelante, fuertemente agarrada de la mano de mi madre. Siguiendo por el camino indicado aparecía un pequeño patio y luego de este iniciaba un pasadizo. 
Aquel corredor era oscuro, con un piso de cuadrados blancos y negros alumbrados por tenues luces blancas que brotaban por puertas entre cerradas, antiguas y con aspecto lúgubre. Solo una luz que provenía de una puerta totalmente abierta sobresalía de aquel cuadro. Cada paso que dábamos, hacia aquella luz, retumbaba en el pasillo, algo dentro de mí sabía que nada bueno pasaba y aun así decidí seguir caminando; cuando llegamos, lo que vi me sorprendió.

Parecía una oficina convertida en una sala de espera, totalmente reducida. A primera vista se apreciaban cuatro sillas marrones de metal, distribuidas equitativamente, dos a cada lado; también sobresalía una especie de pared de madera, que dividía la habitación o tapaba lo que había detrás de la pequeña sala de espera. En el centro de aquel muro estaba una puerta mitad madera y mitad vidrio difuso; por donde se podría distinguir la silueta de una persona caminando. Todo ello era nuevo para mí, tanto que no me percate de aquel uniformado que había llegado derepente a aquel lugar y que ahora estaba sentado junto a mí. De pronto, un ruido ensordecedor interrumpió mi recorrido visual y mato toda mi curiosidad. 

No importaba que fue lo que ocasiono aquel grito ni quien estaba ahí yo solo quería correr, debo suponer que mi madre leyó todos mis gestos porque antes que yo pudiera hacer algo ella me cojeo. Al poco rato, apareció un hombre alto, debo suponer que era aquel quien gritó; este estaba vestido con uniforme policial. Detrás de el apareció una mujer bastante más joven de sonrisa amable y de ojos claros, vestida de pantalón y chaqueta blanca. Se presentó ante nosotras muy educadamente y después de una pequeña tertulia con los presentes nos invitó, a mí y a mi madre, a pasar. Lo que había estado oculto detrás de aquella muralla de madera se hizo visible y era más sorprendente aún.  

En el centro de aquel lado de la oficina había una especie silla acolchonada de color celeste, bastante grande; unido a esto había una lampara blanca, un pequeño caño y una bandeja de metal. Al rededor de la habitación se apreciaban unas repisas con cajones bastante gastados, al otro lado una gran biblioteca llena de archivos bastante viejos y un par de sillas mas cerraban aquella vistosa habitación. Jamás vi algo así, la iluminación era pobre, todo gastado y viejo, solo ella parecía estar fuera de contexto con su tan jovial sonrisa. Me acomodó en lo que ella llamo sillón y me puso algo que parecía un babero de tela. Poco a poco fue reclinando aquel sillón y me hablaba, mientras yo iba perdiendo ángulos de visión a tal punto que solo llegaba a ver el techo de aquel triste lugar.  


Jamás olvidaré lo que aquella señorita me dijo: ``yo seré tu dentista´´









domingo, 20 de mayo de 2012

Te esperaba

Estaba en una de las tantas etapas de mi vida en la que quería que alguien me ayudara a superar un amor, un romance tirado al tacho, una pasión menospreciado e insultada por una burda decisión.  Necesitaba de alguien, necesitaba respuestas, necesitaba cariño y apareciste.


Ahí estabas tú, intentando ser la respuesta a todos los problemas que me aquejaban en ese momento. Ahí estaba yo, pensando que eras tu quien me salvaría, quien me liberaría de este castigo, pero ¿como podrías ser tu?. Yo sabia quien eras, era absurdo verte como algo más, pero como siempre tome el camino más difícil. Impulsada por el deseo de tenerte me fui acercando; todo me decía que debía parar, pero debo admitirlo, la curiosidad también me llama, eras algo totalmente inesperado. Como rehusarme a tus encantos; tu sonrisa, tu mirada y tu olor se convirtieron en mis puntos débiles. Te necesitaba cerca, te quería solo a ti y no iba a renunciar. 


Mas rápido de lo que creí ya eramos parte de un juego, en el que cada quien daba su mejor movimiento y esperaba con ansias la respuesta. Nada ni nadie nos paraba, nada nos limitaba, ni siquiera el tiempo; que por el contrario se hacia cómplice de nuestros desvelos y conversaciones. Era impresionante cuan rápido sucedían las cosas, pero yo no podía demostrar lo que sentía no debía, no hasta el momento indicado, no hasta que supiera que sentías lo mismo. Se que eso no sirvió de mucho porque lo notaste, te diste cuenta que me tenias maravillada y que me encantabas.  


Llevamos todo esto a un nivel más y no compenetramos, aceptamos esta relación dudosa. Lo que sucedió después era de esperarse. Yo estaba hipnotizada por ti, pero yo para ti no era suficiente. Creíste que no me daría cuenta, creíste que lo dejaría pasar como algo más y al principio así fue no quise ver mi realidad, pero yo ya estaba enamorada de ti y no pasaría dos veces por lo mismo; la persona que menos daño quería hacerme era la causante de mi calamidad. 
Decidí parar, pero como detenerme si eres tu quien siempre quise, lo que toda mi vida estuve buscando. Eras tu quien llegaba para darme lo que necesitaba, para detener mi soledad y calmar a mi muñeca adolorida. 


Que absurdo pensamientos tuve, pero ya llegara quien me de justo lo que necesito, alguien que habrá el corazón y me deje entrar como yo lo hice antes, alguien que sienta lo que yo, que me oculte nada. Alguna persona crédula, que como yo piense que el amor existe. Si no llegase, se que habrá alguien más que me reconfortará momentáneamente y luego me hará sangrar. Lo gracioso es que aun jugamos ese juego, ocultos del resto, sin que nadie lo sepa jamás. Se que esto tiene fecha de caducidad, pero hasta entonces seguiré imaginando que eres tu la persona indicada... quizás algún día realmente te clone para mi    








domingo, 18 de marzo de 2012

Se define ...



Amor es aquel sentimiento que películas, canciones, actos e imágenes tratan definir pero no logran hacerlo a tal sentido de poder entender el porqué te enamoras, el porqué amas y sobretodo porqué lo sigues haciendo.


Es importante saber que te deben amor por quien eres... sin importan cuanto das, cuan beneficioso eres o cuan víctima seas... es solo un consejo.