Estaba en una de las tantas etapas de mi vida en la que quería que alguien me ayudara a superar un amor, un romance tirado al tacho, una pasión menospreciado e insultada por una burda decisión. Necesitaba de alguien, necesitaba respuestas, necesitaba cariño y apareciste.Ahí estabas tú, intentando ser la respuesta a todos los problemas que me aquejaban en ese momento. Ahí estaba yo, pensando que eras tu quien me salvaría, quien me liberaría de este castigo, pero ¿como podrías ser tu?. Yo sabia quien eras, era absurdo verte como algo más, pero como siempre tome el camino más difícil. Impulsada por el deseo de tenerte me fui acercando; todo me decía que debía parar, pero debo admitirlo, la curiosidad también me llama, eras algo totalmente inesperado. Como rehusarme a tus encantos; tu sonrisa, tu mirada y tu olor se convirtieron en mis puntos débiles. Te necesitaba cerca, te quería solo a ti y no iba a renunciar.
Mas rápido de lo que creí ya eramos parte de un juego, en el que cada quien daba su mejor movimiento y esperaba con ansias la respuesta. Nada ni nadie nos paraba, nada nos limitaba, ni siquiera el tiempo; que por el contrario se hacia cómplice de nuestros desvelos y conversaciones. Era impresionante cuan rápido sucedían las cosas, pero yo no podía demostrar lo que sentía no debía, no hasta el momento indicado, no hasta que supiera que sentías lo mismo. Se que eso no sirvió de mucho porque lo notaste, te diste cuenta que me tenias maravillada y que me encantabas.
Llevamos todo esto a un nivel más y no compenetramos, aceptamos esta relación dudosa. Lo que sucedió después era de esperarse. Yo estaba hipnotizada por ti, pero yo para ti no era suficiente. Creíste que no me daría cuenta, creíste que lo dejaría pasar como algo más y al principio así fue no quise ver mi realidad, pero yo ya estaba enamorada de ti y no pasaría dos veces por lo mismo; la persona que menos daño quería hacerme era la causante de mi calamidad.
Decidí parar, pero como detenerme si eres tu quien siempre quise, lo que toda mi vida estuve buscando. Eras tu quien llegaba para darme lo que necesitaba, para detener mi soledad y calmar a mi muñeca adolorida.
Que absurdo pensamientos tuve, pero ya llegara quien me de justo lo que necesito, alguien que habrá el corazón y me deje entrar como yo lo hice antes, alguien que sienta lo que yo, que me oculte nada. Alguna persona crédula, que como yo piense que el amor existe. Si no llegase, se que habrá alguien más que me reconfortará momentáneamente y luego me hará sangrar. Lo gracioso es que aun jugamos ese juego, ocultos del resto, sin que nadie lo sepa jamás. Se que esto tiene fecha de caducidad, pero hasta entonces seguiré imaginando que eres tu la persona indicada... quizás algún día realmente te clone para mi
No hay comentarios:
Publicar un comentario